Ubicado en el barrio de Sant Gervasi de Barcelona, se encuentra este espacio de trabajo que pertenece a una compañía inmobiliaria especializada en viviendas de alta gama.
Una mirada doméstica que replica la cálida y acogedora atmósfera de una vivienda.
El proyecto pretende difuminar las fronteras entre trabajo y hogar con un diseño que materializa los valores contemporáneos y arquetípicos de una vivienda. Más allá de ser una oficina, crea una experiencia hogareña a través de una serie de condiciones espaciales que abordan la compleja naturaleza de la imagen corporativa, la privacidad y la domesticidad. El resultado es un espacio que invita a sentirse como en casa, tanto a clientes como a personal.