Situada en el mar Mediterráneo, en la costa de Formentera, la casa es la encarnación del paisaje y del ritmo de vida lento y sereno que promueve la isla.
El proyecto surge de la voluntad de integrar la intervención arquitectónica con el medio físico tanto en composición como en colores y texturas, combinando la arquitectura lineal mediterránea, los principios minimalistas y los materiales naturales de la isla.