Ubicado en el barrio del Eixample de Barcelona, este proyecto de rehabilitación transforma un antiguo edificio industrial en espacios de oficina diáfanos, adecuando la edificación a los nuevos estándares de funcionalidad y eficiencia energética.
Este proyecto se plantea como una oportunidad para revelar las capas de historia ocultas del edificio y potenciar la economía circular de las ciudades, prolongando su vida útil de estructuras obsoletas.