La Plaza Europa se levanta a medio camino entre el Aeropuerto de El Prat y la ciudad de Barcelona como una de las zonas de negocio de mayor desarrollo del área metropolitana.
La planta de situación, diseñada por Alberto Viaplana, refleja un episodio urbano en el que se despliegan torres autónomas claramente identificables. Entre ellas, la sedes de Puig.