La rehabilitación de la finca situada en el número 89 de la calle Pau Claris de Barcelona, se materializa en una intervención integral que transforma un edificio de viviendas, construido en el año 1872, en un edificio de oficinas.
Respetando la esencia del edificio original y apostando por la sostenibilidad, el diseño de la nueva fachada es una reinterpretación de la anterior que responde a su vez a la geometría del entorno.